Mostrando entradas con la etiqueta Narrativa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Narrativa. Mostrar todas las entradas

viernes, 23 de marzo de 2018

Un día

Ya no logras ver aquello que parecía importante, la relatividad te ha alcanzado nuevamente ¿Y que vas a hacer? Tenes la necesidad de estar completamente sola, buscar un cuarto, un lugar, donde sea posible esa soledad... Pero ves que todo está abarrotado.
Nuca quisiste pasar un día entero sin hablar? Sin tener que comunicar, un día en el que puedas ser enteramente vos sin tener que ser con lxs demás?
Recuperar tu ser, sólo por un día...

Un lindo compilado de música para el café :)

domingo, 26 de febrero de 2017

Otredad

A veces siento que necesito alguien con quién poder desahogarme sobre las cosas que me pasan, de que escuche mis dilemas y entienda mis sentimientos (sea odio, rencor, lástima, orgullo) sobre otras personas. Pero después se me pasa cuando recuerdo que de nada le sirve a la otra persona escuchar sobre mis problemas. A lo mejor puede atisbar algún concejo, pero es esa otredad que siempre está presente la que me dice que no me siente lo suficiente como para acertar. Eso es lo que me pasa en este momento: la otredad.
Cuando alguien cercano sufre y se espera que lo contenga, de alguna forma me siento inútil porque pienso que no hay cosa que pueda hacer más que estar a su lado siendo yo misma. ¿Acaso es posible una proximidad tal que pueda sentir lo mismo que esa persona y decir o actuar de forma acertada? La verdad es que lo dudo mucho. Sabemos lo general, abrazar cuando creemos que lo que necesita el/la/x otrx es consuelo, dar palabras de aliento porque queremos que salga de esa situación, pero como dije antes, lo general, lo que se espera que hagamos ante esa situación.
Tal vez lxs psicologxs estén más próximos a saber sobre este asunto, pero estxs funcionan con el fin de guiar hacia una salida, sea aceptación, entendimiento, superación... pero no deja de ser una otredad mostrándose a otra alentando un posible camino.
¿Qué tan otrxs nos consideramos? ¿No seremos acaso un repliegue permanente sobre nosotrxs mismxs? ¿No somos un laberinto hecho de experiencias y toma de decisiones pasadas, tratando de acomodar nuevas encrucijadas a medida que vivimos?
A veces pienso sobre algo que escuché una vez, que en realidad nunca nos tocamos por algo que entiende la física, en el momento preciso en que nos acercamos lo otro se aleja, un átomo de materia nunca puede habitar en un otro. Entonces pienso que si esa otredad como madre de la singularidad y la pluralidad no será también la que nos condena a estar intrínsecamente solxs en la existencia.
Lo que quiero decir es que me vendría muy bien una otredad que disimule su ser hábilmente he intente pensar silenciosamente aquello que no soy.

miércoles, 2 de marzo de 2016

Derecho a decidir. No estas sola.

Había nacido el entusiasmo en ella de tirarse desde el puente. Ese atraso carcomía su mente y le provocaban ganas de vomitar, toda aquella culpa futura, que le harían sentir sus  familiares y desconocidos.
Le presionaba el pecho y se quedaba sin aire. Pensaba cada momento en ese "Y si lo estoy?". La respuesta afirmativa implicaba en ella seguir en el laberinto, ese en el que se encontraba hacía ya unas semanas. Si fuese así, el punto de llegada era sólo matarse.
La ansiedad la dejaba exhausta, como si la hubieran torturado por meses para sacar una confesión: "Lo estás, o no lo estás?".
Toda posible solución implicaba vergüenza, una vergüenza ficticia porque ella sabía de que si la sociedad fuese justa, el problema  terminaría rápido, y ella podría vivir.
Pero la respuesta al final fue No, y ella se sintió aliviada, se sintió nueva. Aún así, quedó herida.
Herida porque esa penuria no debería ser sufrida por nadie, porque todas tendríamos que poder ejercer el derecho a decidir. Sobre nuestra vida, sin que ideologías salvadoras  de fanáticos se metieran en nuestras entrañas...
Es tan fácil juzgar a los demás, tan fácil creer sin razonar.

Si estás en la misma situación, y vivís en Argentina, aquí te dejo unos contactos que te pueden brindar concejo y ayuda. Sabelo, es tu decisión. No estás sola.

lunes, 27 de julio de 2015

Macro

Creo que estoy mejor así. Me gusta pensarlo cerca mio.

Ella, como de costumbre, estaba sola en un ambiente que le era agradable. En la comodidad de su habitación, rodeada por sus libros, los cuales, viendo la absurda cantidad de ejemplares, le parecían pocos. Estaba sola, hacía poco sus padres fueron por víveres al mercadito,  no pasaba mucho del desastroso suceso, no notaron que la heladera estaba vacía, salvo por el agua fría y unos aderezos vencidos. Venía tiempo que pensaba en cambiar el lugar de estudio, la cama, por un escritorio profesional, de esos en los que siempre imaginaba a Borges o Cortázar escribiendo sus historias. Historias que a su pensar, le habían salvado la vida, miles de veces. Miraba un libro de Jung en su repisa llena de polvo, e imaginaba si podría hacerse un psicoanálisis ella misma, también pensaba de que debía limpiar ese mugriento mueble. Nada le parecía normal, esa ausencia material que sucedía hacia ya un mes, había provocado cierto abandono en ella. Ciertas letras le recordaban, ciertos momentos, ciertos sueños. Esas ausencias que se ven imposibles, que no se dimensionan. Lo sobrellevaba, como todo los demás. Se contentaba con apreciar ciertas lecturas, degustar te (porque tenía muchos), quería llegar a poder hacer su propio gusto, esos sueños de niños. Todo era superfluo. 

domingo, 31 de mayo de 2015

PERSONAL

En la cúspide de lo insano, descubro que el mal que padezco es epistemológico. Lo mas acertado en el momento, en referencia a su nombre, es la llamada angustia. Heidegger cita angustia ante la nada, ante la realidad de que todo es efímero, si es que lo real realmente vale. La angustia ante el sin sentido, ante la carencia de significado duradero que puede tener un “algo” o un “alguien”, han perdido sensibilidad en mí. En eso toda relación que al parecer es importante se ha acabado o desvirtuado. Extraño a la familia que tengo, pero a la vez me siento cómoda en la soledad, la amistad, anhelo de todo humano, la he perdido. Llegué a la conclusión de que mis ideales son la razón del fallo en mis relación que involucran a personas, mis ideales son demasiados ideales, aun así no caigo en hipocresía, ya que me someto también al cumplimiento de estos. Quiero creer que esto, el sin sentido y la angustia, tienen como solución la resignificacion del todo en mí, de mi mundo. Debo resignificar mi existencia
La nostalgia de las cosas que vivimos, de los recuerdos, de los que teníamos y ya no tenemos, si se me presenta y me conmueve, es algo que debo resignificar? Como resignifico algo, de lo que yo creo no hay un porque de resignificar, si para mí, lo que yo digo es verdad, y fue por otros que lo perdí. Es obvio que no puedo modificar aquello que me conmovió, sino buscar la manera de que me conmueva una vez más.